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Capturan en Ucayali y dejan en libertad a narcotraficante condenado por asesinato en Bolivia

Carmelo Orellana (54), presunto piloto de avioneta y narcotraficante al servicio de “Camilo”, fue capturado por la Dirandro Ucayali y puesto en libertad por la jueza Cecia Pérez Rengifo.


Carmelo Orellana (54), presunto “señor de los cielos” de Tournavista.


El 8 de marzo, la Dirandro Pucallpa fue informada que un grupo de personas, lideradas por el traficante colombiano de alias “Camilo”, se estarían dedicando al acopio, traslado y comercialización de drogas en el distrito de Codo de Pozuzo (Huánuco) y que para ello empleaban una pista de aterrizaje clandestina.


Personal policial, en coordinación con el Ministerio Público, se constituyó a la zona en mención y realizó un recorrido a pie entre la espesa vegetación. Luego se ubicaron estratégicamente, ya que también se obtuvo información de que dos camionetas usadas para el transporte de droga iban a llegar hasta la pista de aterrizaje clandestina y que los ocupantes de los vehículos estaban armados.


Los agentes permanecieron en el lugar hasta el 10 de marzo, fecha en la que la fuente les indicó que las camionetas con la droga se estaban dirigiendo desde el centro poblado San Cristóbal hacia el distrito de Codo de Pozuzo.


Codo de Pozuzo, Tournavista, Honoria y zonas aledañas, en la actualidad, son consideradas zonas de narcotráfico.


De inmediato, el personal policial se dirigió a la carretera que usarían los traficantes para ubicarse a cien metros de un puente.


A las 10 de la mañana, lo agentes divisan la camioneta y cuando pretendían intervenirla, desde el vehículo los ocupantes dispararon contra los agentes, produciéndose un enfrentamiento.


La camioneta se despistó, este momento fue aprovechado por los ocupantes para huir. Durante un recorrido por la zona, debajo de un puente se halló al ciudadano de nacionalidad boliviana Carmelo Orellana Ruiz (54).


Minutos después, otra camioneta con sujetos a bordo apareció en la zona y abrieron fuego contra los agentes. Los ocupantes también lograron huir. Durante el registro de los vehículos, se hallaron algunos paquetes de droga, armas de fuego de largo y corto alcance, municiones, equipos tecnológicos y documentos.


A varios metros de lugar, se halló una pista de aterrizaje clandestina y partes de una avioneta que había sido destruida.


Además, en el caserío Nueva Esmeralda se hallaron cuatro sacos de polietileno con varios paquetes rectangulares de alcaloide cocaína, que sumados a los que se hallaron en las camionetas hacían un peso de 163 kilos.



Para el Ministerio Público, este cargamento de droga tenía como destino Bolivia. La función de Carmelo Orellana Ruiz, habría sido pilotear la avioneta que había facilitado para trasladar la sustancia al vecino país.


Ante esto, la fiscal provincial Maribel Mondragón Fernández, de la Segunda Fiscalía Especializada en Delitos de Tráfico Ilícito de Drogas, Sede Pucallpa, solicitó al Juzgado de Investigación Preparatoria de Puerto Inca, 18 meses de prisión preventiva contra Carmelo Orellana Ruiz por los presuntos delitos contra la Salud Pública, Tráfico Ilícito de Drogas, y contra la Seguridad Pública, tenencia de arma de fuego y municiones.


Sin embargo, pese a las pruebas y fundamentos de la fiscalía, la juez Cesia Marlitt Pérez Rengifo, decidió dejarlo en libertad el pasado sábado 27 de marzo.


Además de no haber considerado los elementos presentados por el Ministerio Público, la magistrada no consideró el antecedente que este sujeto tiene en su país.


En abril del 2018, Carmelo Orellana Ruiz, fue condenado a 30 años de prisión por el asesinato de un hombre en Bolivia en 2017.


De acuerdo con la investigación, el 30 de enero de 2017, Carmelo Orellana se hizo presente en la casa de Bladimir Temo, y junto a dos supuestos policías procedieron a golpearlo para luego subirlo a un vehículo y trasladarlo supuestamente al puesto policial de San Borja.


El hecho ocurrió en la comunidad campesina Pinar del Río. Bladimir nunca llegó al puesto policial y por el contrario no se supo más de él. En el proceso de investigación se estableció que los móviles del hecho fueron una deuda de 2 mil bolivianos que pretendía cobrar por la fuerza Carmelo Orellana.


Cinco meses después, se ubicó el cuerpo de la víctima enterrado en predios de la Hacienda Los Pinos. De acuerdo con la declaración de un testigo, en esa Hacienda Bladimir Temo fue agredido físicamente y posteriormente asesinado siendo enterrado su cuerpo con autorización del propietario en un lugar de esa estancia.



Irwing Letona