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LA CARTA DE LA MUJER QUE MATÓ A SUS HIJOS ANTES DE SUICIDARSE

“Te amo, por eso me mato. Tú prefieres a tus amigas. Perdóname, yo nunca te voy a abandonar (…) Yo te amé y nunca debí de amarte. No llores, que tú nunca nos amaste. Yo te amé”, dice la carta que le dejó Isabel Milagros Valencia Soriano (25) a su esposo, horas antes de acabar con su vida y la de sus dos hijos, de ocho y dos años respectivamente.


Valencia Soriano es la mujer que, cegada por la ira y la depresión, colgó a sus hijos del cuello en la humilde casa que tenían en la manzana 31, lote 9-10, del asentamiento humano San Judas Tadeo, en Campoverde, a modo de venganza contra su esposo Carlos Da Silva López, con quien pese a tener una denuncia por violencia familiar y una orden de alejamiento, aún mantenía una relación.

Según fuentes de la Policía, la carta es un elemento clave para comprender las razones que empujaron a la mujer a vengarse de su pareja, con quien sostuvo una acalorada discusión el día anterior. No era la primera vez que peleaban.


La mañana del domingo, ambos estuvieron bebiendo en un bar en el centro de Campoverde. Horas después, Carlos Da Silva se retiró del lugar, mientras que Valencia Soriano, junto a una vecina, continuó bebiendo en un bar cerca de su vivienda.


Con la fuerte lluvia de la noche del domingo, la mujer se retiró a su casa. Según los peritos de criminalística, los cuerpos tenían aproximadamente 24 horas de fallecidos.


Asimismo, en el registro del celular, se hallaron mensajes de texto de la mujer, en los que insinuaba que acabaría con su vida.

Los vecinos, quienes relataron que la relación entre ambos era tormentosa, señalaron también que Da Silva López habría comenzado otra relación sentimental.


Interrogado por la Policía, Da Silva dijo que la mañana del lunes se dirigió a su trabajo en el caserío Las Flores, y que por la tarde llamó a su pareja para que le llevara el almuerzo. Sin embargo, Valencia Soriano jamás contestó.


La Voz Ucayalina conversó con el fiscal Charles Salis Maylle, a cargo del macabro crimen de la familia Da Silva, y señaló que los cuerpos no presentan lesiones fuera de las generadas por la muerte por asfixia. Por ello, precisó que desde su despacho se han solicitado pruebas toxicológicas para determinar bajo qué circunstancias la mujer asesinó a sus hijos.