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La trágica historia de una negligencia médica que le costará más de S/250 mil a Essalud

Desde el 2015 el hospital Rebagliati se rehusó a entregarle a Gladys Vásquez Ruiz (28), el diagnóstico médico que su hija necesitaba con urgencia. Cuatro años después de los síntomas que presentaba la niña se descubrió que tenía fenilcetonuria, una enfermedad letal que degenera en retardo mental y daños neurológicos y metabólicos. Susalud determinó que el citado nosocomio defraudó a la madre iquiteña. Pero la batalla legal recién comienza.


Escribe: Diana Tang

Niña paciente de fenilcetonuria, Hospital Rebagliati no remitió diagnóstico a tiempo y madre se encuentra en batalla legal interminable.


Gladys Vásquez Ruiz (28), es una madre iquiteña que exige justicia para su hija de seis años: denuncia que el Hospital Rebagliati (Essalud) en Lima, incurrió en diversas negligencias médicas contra su pequeña. El 20 de agosto del 2015, año en que dio a luz, el mencionado centro de “salud” se rehusó a entregar los resultados del tamizaje neonatal, prueba de descarte de enfermedades metabólicas que se le realiza a los recién nacidos.


Dos años más tarde, cuando Vásquez Ruíz regresó a casa luego de un largo día de trabajo, encontró a su hija en silencio, pérdida, como si durmiera con los ojos abiertos. Un especialista en neurología de Lima, por medio de las imágenes que arrojaron las pruebas de resonancia magnética, identificó en el 2018 que tenía múltiples lesiones cerebrales que impedían que camine, hable o razone. En ese entonces recibió un tratamiento que mejoró parcialmente su estado de salud.


Pero lo peor llegó al año siguiente. La menor parecía atrapada en su propia piel: se golpeaba, gritaba, nadie entendía qué le sucedía. Las escenas, confiesa la madre, todavía las ve en sueños como una película de terror. La madre recurrió a un neuropediatra que tiene un consultorio en Lima y este finalmente le dijo que padecía fenilcetonuria, una enfermedad que degenera en retardo mental y daños neurológicos y metabólicos que pueden ocasionar la muerte.


“Mi hija, al nacer, fue atendida en el seguro (Essalud) de Iquitos. Ahí se le realizó el tamizaje neonatal. La prueba fue enviada al Hospital Rebagliati en Lima para ser procesada pero el resultado nunca llegó a mis manos, nunca recibí una llamada, un correo o una visita domiciliaria. Nunca. Pasaron dos años y noté un comportamiento diferente en mi hija, es por eso que vamos a Lima para los exámenes neurológicos, y es ahí donde me dicen que tiene múltiples lesiones cerebrales y eso hacía que no camine, hable o entienda”, contó la madre en entrevista con La Voz Ucayalina.


Gladys Vásquez Ruiz, madre que clama y lucha por justicia en su atípico caso.


“Al volver a Iquitos, mi hija recibió terapias costosas que no cubrían el seguro. Cuando cumplió tres años y medio volvió a sufrir el mismo cuadro, parecía drogada, mi hija parecía ida y se agredía ella sola. Nuevamente la tuve que llevar a Lima, pasó por el neuropediatra particular, me pidieron una serie de exámenes y uno de esos era el tamizaje neonatal. A los quince días me llamaron de Lima para decirme que mi hija salió positiva a fenilcetonuria, prácticamente estaba a punto de producirse un infarto cerebral y posiblemente morir, es por eso que me piden quitarle toda alimentación que tenga proteína”, recordó.


El 12 de agosto del 2021 finalmente se hizo justicia. Luego de una minuciosa investigación, la Superintendencia Nacional de Salud (Susalud) sancionó al Hospital Nacional Rebagliati con una multa de 59 UIT, es decir S/271.400 por “postergar injustificadamente el acceso a los servicios de salud”.


“Habiendo realizado el tamizaje neonatal de la madre en agosto del 2015, con resultado positivo para fenilcetonuria, (el hospital Rebagliati) no remitió dicho resultado a la Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud de origen hasta la fecha de la denuncia (2019), motivo por el cual la madre no habría sido informada sobre la patología presentada, no recibiendo el manejo requerido”, se lee en la resolución final del proceso sancionador.


Pese a la condenable negligencia médica, los abogados del Rebagliati apelaron la decisión. La batalla legal aún no termina para esta madre que clama y no descansará hasta encontrar justicia para su hija.