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Mujeres que dejaron su marca en la historia del Perú, cuentan con su propia serie de monedas

Además de Santa Rosa en el billete de mayor valor, María Parado de Bellido, Brígida Silva de Ochoa y las heroínas Toledo, quienes cumplieron una labor importante en la independencia.


El Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) lanzó una serie de monedas con los rostros de mujeres heroínas de la independencia de nuestro país.


María Parado de Bellido (1761-1822), campesina ayacuchana y analfabeta, murió asesinada por un pelotón de fusilamiento. Enmudecida, nunca reveló los nombres ni los planes de los insurgentes para protegerlos a pesar de las torturas.


Tras la muerte de su hijo Tomás, capturado y fusilado, María Parado no se doblegó y continuó con su labor de informante y espía. “No estoy aquí para informar a ustedes, sino para sacrificarme por la causa de la libertad” fueron sus últimas palabras.


“María Parado de Bellido se involucra en la medida de lo posible porque las mujeres no podían acceder a rangos ni formar parte de las milicias. Su participación estaba relegada como una extensión del ámbito doméstico y logístico, casi menospreciado y no tomado en cuenta. María Parado de Bellido transgrede eso”, nos dice la antropóloga visual Karen Bernedo

En la colección también resaltan los rostros de María e Higinia Toledo y su madre, Cleofé Ramos. Su proeza también fue arriesgada y logró salvar la vida de muchos habitantes de Concepción, en la sierra central.

“Lamentablemente no han llegado a ser referentes de la identidad nacional, pero sí local”, dice Bernedo, especificando que en Concepción sí hay monumentos y colegios dedicados a su memoria. A ellas, las heroínas Toledo, el general San Martín les otorgó la Medalla de Vencedoras.


Quien también lo dio todo por la causa ­hasta su fortuna fue Brígida Silva de Ochoa (1767-1840). Su misión era trasladar cartas, planos o información oculta del virrey Abascal, así como labores de espionaje.


Utilizó todo su dinero para regalar comida y ropa a prisioneros y necesitados. Su familia también se involucró de lleno en la lucha por la independencia. San Martín la declaró hija de la patria.


Su rostro pintado por Etna Velarde es ahora parte de la nueva serie numismática del Banco Central de Reserva del Perú.


La circulación de esta nueva serie de monedas es un gran gesto. “La producción simbólica, como monedas, monumentos, fechas conmemorativas, es importante porque es lo que nos queda, nos conecta y, a partir de ahí, imaginamos”, agrega Bernedo.


No obstante, la antropóloga recuerda que “el monumento de Micaela Bastidas prácticamente está bajo un puente en Santa Beatriz y el monumento de Túpac Amaru está en una avenida, pareciera que es una metáfora o guarda relación con lo que está pasando en la historia. Además, son mujeres que tampoco aparecen en los libros”, dice Bernedo.