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Se declara reo contumaz a acusado por caso Saweto

El juicio oral por la muerte de cuatro líderes ashéninkas en Alto Tamaya Saweto, luego de ocho años sin justicia, inició hoy en Pucallpa. Sin embargo, la inasistencia de un acusado, declarado reo contumaz, dilataría aún más el lento proceso.


Escribe: Hugo Enrique Alejos

Viudas de líderes asesinados llegaron a Pucallpa. | LVU


Esta mañana a las 11 am se dio inicio al juicio oral por el caso Saweto en la Corte Superior de Justicia de Ucayali (CSJU). No obstante, durante la presentación de los acusados, el maderero Eurico Mapes Gómez no se presentó, por lo que la sala resolvió su contumacia. Asimismo, a la audiencia asistieron tres de la viudas de los líderes asesinados en septiembre del 2015 en la zona fronteriza con Brasil, Alto Tamaya Saweto.


En la comunidad, actualmente, viven 30 familias, no obstante esto es reciente pues las familias por temor a represalias y como respuestas a las constantes amenazas han mudado su ubicación. La lider actual es Lita Rojas, viuda de Leoncio Quintísima.

Juicio se realiza con inusitada lentitud. | LVU


“Diversos restos fueron encontrados dispersos”, sostuvo el representante de la Fiscalía durante su alocución. La participación de Eurico Mapes Gómez, los hermanos Segundo y Jose Atachi Félix como autores materiales, estaría probada, según Denis Vega Sotelo, fiscal del crimen organizado, quien tiene en sus manos el caso.


Luego hicieron su intervención los abogados de la defensa de los acusados, entre quienes algunos dijeron que demostrarían que sus representados no habrían estado en Alto Tamaya, sino en Curimaná, es el caso de los hermanos Segundo y Jossimar Atachi Félix. Por otro lado Hugo Soria y Jose Estrada se declararon inocentes, al igual que los hermanos.

Eurico Mapes Gómez, maderero “brashico”. Hoy declarado reo contumaz. | LVU


Finalmente la parte civil reiteró el pedido de justicia tras sostener que en la próxima audiencia (27 de junio), sustentarán el pedido de inclusión de dos nuevos medios probatorios. Llama, sin embargo, poderosamente la atención que la sala dedique pocas horas a un proceso que el Estado peruano debe a los deudos de este crimen contra comunidades indígenas en territorio olvidado hace ocho años.